como la raíz a la tierra,
un gran amor se sembró,
para librar una gran guerra.
Creció el arbolito verde y feliz,
creció el amor bien regado,
a veces ocurría algún desliz,
pero era un terreno bien abonado.
Poco a poco tomó forma el arbolito,
el amor iba viento en popa,
con momentos escasos y cortitos,
sorbo a sorbo iba creciendo la copa.
Malos momentos también hubo,
había que talar alguna rama,
a veces también pasar por el tubo,
que llevaba directamente a la cama.
el pelo se ponía con tono canoso,
las hojas perecían lentamente,
aunque el bosque era frondoso,
se mustió por ser tan intermitente.
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