Navegamos unos ríos alegres y caudalosos,
De aspecto muy ceniciento y muy cristalino,
Mis amores siguen trepando como por un pino,
Para demostrarte que son firmes y no dudosos.
Sueño a diario con tus labios tan carnosos,
Por eso me he mudado y soy tu vecino,
Quiero emprender a andar juntos el camino,
Y disfrutar de bellos suspiros espumosos.
Ya no voy a esconderme por las orillas,
No he de ocultar que ando enamorado,
Aquella semilla ya es una hermosa planta.
En el mar nos meteremos hasta las pantorrillas,
El cielo será el testigo silencioso y estrellado
Quiero gritarlo al mundo a plena garganta.
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