Desde chica fue mi faro,
mi refugio y mi calor,
con sus manos de ternura
me curaba el corazón.
Pelirroja como el fuego,
arte puro del sur,
lleva el alma de Andalucía
por cada poro y su luz.
Mi hermana, mi madre, mi guía fiel,
la que siempre estuvo y está también.
Marisa del alma, mujer sin igual,
tu nombre en mi vida es mi catedral.
Con su risa canta el alba,
con su baile el mundo calla.
Tres luceros tiene el cielo
que la buscan sin cesar:
Carlos, Neiva y el Cristián,
que a su regazo van.
Y ese Carlos que la adora,
aunque riñan sin razón,
la ama más cada mañana
con su mismo corazón.
Mi hermana, mi madre, mi guía fiel,
la que siempre estuvo y está también.
Marisa del alma, mujer sin igual,
tu nombre en mi vida es mi catedral.
Con su risa canta el alba,
con su baile el mundo calla.
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